Método de las Terapias de Movimientos Ritmicos . (TMR)

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Blomberg Rhythmic Movement Trainnin:

Son unos ejercicios basados en los movimientos que hacen los bebés desde que nacen.

La BRMT se basa en unos ejercicios rítmicos y suaves que se hacen tanto de forma activa como pasiva y que consiguen mejorar el tono muscular o relajar las tensiones y espasticidades. Los movimientos rítmicos del bebe hacen que las diferentes partes del cerebro se conecten consiguiendo así una madurez cerebral. Con los ejercicios hay una estimulación vestibular que incrementa el tono de los músculos extensores lo que propicia que el bebe aumente el tono muscular y pueda levantar la cabeza y su tronco por ejemplo.
Este entrenamiento por si solo consigue la integración de los reflejos pero podemos conseguir la integración de los mismos de una manera más rápida trabajando con ejercicios isométricos. Es interesante poder trabajar estos ejercicios con los bebes pues así haremos una labor preventiva, y ayudaremos al bebe en su desarrollo neurológico y motor.
El Dr. Harald Blomberg, al tener conocimiento de que tenía éxito con niños y adultos con discapacidades neurológicas severas, decidió conocerla y tratarse.

Ver vídeo del Dr. Harald Blomberg :

Es importante que el bebé pase por todas las fases del desarrollo pues si no habrá una inmadurez neurológica, habrá una parte del cerebro que no se habrá desarrollado adecuadamente o que no habrá recibido la suficiente estimulación. Reflejos Primitivos
¿Qué son los reflejos primitivos?
El bebé Para sobrevivir viene dotado de unos movimientos automáticos dirigidos desde el tronco encefálico que son los reflejos primitivos.
Estos movimientos automáticos le permiten al bebé ayudar a descender por el canal del parto, o succionar .
No obstante estos reflejos deberían tener una vida limitada y dar paso a los reflejos posturales controlados desde partes superiores del cerebro. Lo que permite un desarrollo neurológico.
Si estos reflejos permanecen activos habrá una debilidad o inmadurez cerebral, y afectaran no sólo a sus habilidades motoras gruesas o finas sino también a la percepción sensorial y cognitiva.
La integración de un reflejo supone la adquisición de una nueva habilidad, a veces lo que ocurre es que no conseguimos que ciertos procesos se hagan de una forma automática y se hacen a través de un esfuerzo contínuo y consciente lo que lleva a un agotamiento prematuro.
El detectar si un reflejo no está integrado nos puede dar pistas sobre la causa del problema del niño, pero si hay varios reflejos posiblemente estaríamos ante un retraso en el desarrollo neurológico y lo que podemos hacer es crear un programa de ejercicios personalizado para conseguir integrar estos reflejos no inhibidos.

Una segunda oportunidad….Los bebés humanos hacen una serie de movimientos estereotipados durante su primer año de vida que les permite su desarrollo. El Instituto de Neurología de Estados Unidos y de Suecia mantienen que los patrones de movimiento especifico ejecutados durante los primeros meses de vida contienen en si mismo un efecto inhibidor natural de los reflejos primitivos. Si estos movimientos no se han hecho, o no se han hecho lo suficiente los reflejos permanecerán activos. Pero podemos darle una segunda oportunidad al cerebro a través de la práctica de un programa de ejercicios personalizados. Cuando integramos los reflejos podemos observar resultados a nivel motor, académico, coordinación mano-ojo e incluso emocional.

 

SÍNTOMAS QUE PUEDEN DAR LOS REFLEJOS CUANDO NO ESTÁN INTEGRADOS.

Dislexia y dificultades de aprendizaje.
Malas posturas.
Pobre coordinación mano-ojo
Poco equilibrio.
Pobre coordinación.
Problemas de lateralidad y movimientos cruzados.
Malas posturas a la hora de escribir.
Enuresis, y problemas para controlar esfínteres.
Problemas de atención y concentración.
Problemas para aprender a dar la voltereta, saltar a la pata coja o montar en bicicleta.
Mareo por movimiento.
Problemas de comportamiento, muy introvertido y tímido o agresivo Palabras entrecortadas, lenguaje pobre y tardío.
Hipersensibilidad a la luz, al tacto, a los estímulos visuales o kinestésicos
Mala letra.
Hiperactividad Se distraen fácilmente.
Impulsividad.
Problemas de organización.