Método Amara Berri.

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Adentrarse en el mundo de los niños para ver que es lo que les interesa se llama ser uno más. Y cuando eres uno más ya no hay  esa  lucha por dominar el aprendizaje de adulto.

 

Te imaginas entrar en un centro educativo donde los niños aprenden matemáticas con un mercado simulado (sus balanzas, sus carritos, cestas, y el dinero aunque sea en papel de mentira). He tenido  la suerte de conocer a través  de un familiar que tengo en el País Vasco que trabaja con el método Amara Berri. Y desde luego que  me llama la atención como estos niños aprenden sin libros de texto, a través de las experiencias y de las interacciones.

A través de esta  situación el año que me toco en dos- tres años  yo me quise lanzar a hacerlo. Y fue muy enriquecedor  ver a los niños de mi aula trabajando  de esta manera.

Para ellos resultaba un juego, pero estaba interactuando entre ellos, poniéndose en la experiencia de  su mama o su papa cuando van al mercado y observan lo que se vende. A intercambiar los productos y ser encargados de una sección que tenía que atender como si fuera tenderos.

NUestro Barrio

vivir las experiencias de la vida misma

Volviendo a este método os puedo decir que se trabaja de la siguiente manera:

El colegio:

Esta distribuido en lo que se denomina  departamentos.

No se programa por unidades didácticas sino a través de las actividades  de las tareas.

La evaluación:

No se hacen exámenes, evalúan mediante rubricas detalladas y exhaustivas durante el seguimiento diario.
A los familiares se les entrega un boletín donde hay un indicador de que es lo que falla. Estos indicadores están desglosados por subindicadores de comunicación oral expresión escrita, fluidez lectora etc…
Desde el primer ciclo hasta el tercer ciclo desarrollan un programa de prensa  radio y  televisión.

Somo emisores , receptores y tenemos un mensaje.

 La mayor premisa y más principal es aprender a través del juego. Por eso tiene montado un mercado que se llama “el barrio”.

El aula está diseñada con una casita en la que se proporcionan distintas  actividades de la vida cotidiana, como por ejemplo la resolución  de problemas a la hora de ir a la compra en relación con el funcionamiento de una casa.

Las aulas son mesas agrupadas de cuatro en cuatro donde los alumnos rotan por cada tarea asignada.

Desde luego que tiene que ser un primor ver a estos niños y niñas ir cada día a un centro de este tipo de metodología.