5 consejos para tener en cuenta a la hora de hacer la asamblea

Una de las actividades que más se suelen hacer a la hora de llegar a un aula de infantiles es la asamblea. En casi todas las programaciones de infantil viene plasmado ese ratito de asamblea. Creo que bajo mi punto de vista deberíamos tener en cuenta estos cinco consejos a la hora de hacer una asamblea.

La asamblea es un punto de encuentro donde intercambiar nuestras vivencias, es  un momento para compartir todos los que la formamos desde el  respeto,y donde debemos dejar que todo los niños expresen sus necesidades, desde el niño que hablan bien y se expresan con claridad  o si por el contrario aun su lenguaje no es tan fluido como el de los demás.Todos aportan y todos necesitan ser escuchados.

Compartir momentos de encuentro en la educación infantil

¿Qué hay que tener en cuenta a la hora de hacer la asamblea?

No nos saltemos turnos y tiempo

Ya que si hay algún niño que le cueste comunicarse, le restamos tiempo para que se exprese. He visto como al acudir a un centro para hacer algún taller dentro del aula, al niño que tenia dificultades de lenguaje se les restaba tiempo para expresarse. Desgraciadamente, he visto educadores que no se toman en serio este ratito y parece que están deseando pasar y dedicarse a otras cosas. 

Una asamblea flexible y adaptada a las edades de los niños

Y entender que aunque en la programación hayamos puesto que dura 10 minutos no siempre tiene que durar esos 10 minutos de rigor para que se me ajuste perfectamente la programación.Pensar y observar si ese día ellos quieren hacer asamblea, o por el contrario podemos proponer bajo consenso  otra propuesta de actividad para llevar a cabo en el aula.

La asistencia al aula sobre todo en la parte de infantil no es obligatoria

Comprender entonces  que no es necesario apuntar o decir quien falta en la asamblea y quien se ha  quedado en casa. Los niños que se quedan en casa por la causa que sea,bien  porque están enfermos o porque ese día no les ha apetecido venir y su familia han decidido dejarlo en casa  no es de nuestra incumbencia ni de la incumbencia del aula. Si se le dedica mucho tiempo en la asamblea a destacar los niños que faltan, estaremos transmitiendo que es muy malo no venir al centro. Y eso no es verdad. 

En algún momento todos nos podemos poner enfermos o puede pasarnos algo que nos imposibilite venir al aula y no debería pasar absolutamente nada. Bastantes educadores creen que hacer eso es una manera de que los demás niños se preocupen por los compañeros pero en realidad eso se puede hacer de muchas formas diferentes sin etiquetar a los peques que faltan a clase. 

No tienen que estar todos sentados perfectamente en circulo muy atentos y dispuestos

No tienen que estar todos sentados para cantar y para recibir el día. Un día podemos hacer la asamblea en el sitio donde elija un niño y a una hora diferente. Podemos preguntarles: ¿qué os apetece hacer? Ojalá podamos comprender que los niños no son recipientes cual rellenar. No tiene sentido que todos los días repitamos las mismas canciones, las mismas rutinas, que puede resultar machacantes y repetitivo llegando incluso a aburrir  el resto de la jornada.

La asamblea no debería ser un “sistema democrático”

Bastantes educadores utilizan la asamblea para recordar malos comportamientos de los niños para que no los vuelvan a repetir. De esa manera, los compañeros son conscientes de que un peque se ha portado mal y pueden llegar a juzgarles (sin mala intención) y hacer sentir mal a algún niño. La asamblea siempre debería hacerse con un enfoque libre, sin prejuicios y siempre con la mejor intención de aprendizaje.

Crear un ambiente natural de aprendizaje

Creo que la asamblea pudiera parecer la manzana de la discordia .Simplemente quiero aportaros mi visión  de la asamblea con una buena mirada pero también desde un pensamiento crítico, con la intención de valorar y  de repensar ciertos aspectos y de intentar mejorar la práctica educativa.

En esta edad creo que lo mas importante es crear un ambiente de aprendizaje amable, natural, espontáneo y acogedor, donde se le arrope emocionalmente y se le respete. A mi particularmente me gusta que disfruten de libertad, con los límites adecuados pero que se les ofrezcan posibilidades de ser autónomos e independientes del adulto, disfrutar de actividades por iniciativa propia y jugar con todo lo que les ofrecemos  y con cada situación.

Tener en cuenta nuestro papel es muy importante, ya que es bueno estar disponible y predispuesto a ver a los niños, individualizar y respetar la personalidad de cada uno y ser condescendiente con los errores o las conductas menos apropiadas. Sin olvidar que debe proporcionar situaciones y materiales de aprendizaje variado para estimular la creatividad.

¿Y vosotros hacéis asamblea ? ¿Cómo la hacéis ?

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